Carmilla: la vampiresa moderna

jueves, 13 de enero de 2011
Vi muchas veces este libro en las mesas de la librería Libertador de la calle Corrientes, y mi ignorancia fue la culpable de que no lo agarrara para ver de qué se trataba. Cuando vaya al centro a vagabundear en busca de libros y entre a todas esas librerías polvorientas donde no vas a encontrar ni un solo bestseller, lo voy a buscar. Al estar manejando una edición digital, sumado al hecho de que el autor murió hace más de cien años y los derechos son "del pueblo", cuando cite no voy a colocar ninguna página de referencia.

Carmilla (1872), de Joseph Sheridan Le Fanu (1814-1873), es el primer relato de vampiros con un fuerte componente erótico lésbico. El personaje de Carmilla está inspirado, sin duda alguna, en la condesa Isabel Báthory, quien fue acusada de asesinar a más de seiscientas jóvenes para bañarse y beber su sangre con el propósito de obtener la eterna juventud.

Carmilla también, se me ocurrió, pero esta es una lectura más moderna, pondría en evidencia, de una forma metáforica, la figura de la seductora (o el seductor): la mujer o el hombre que seduce a su víctima, se aprovecha de ella y luego la abandona y va en busca de otra. Carmilla seduce a las jóvenes, se alimenta de su sangre y finalmente las jóvenes mueren por culpa de su amor.

Si leyeron Manor, el primer cuento de vampiros que presenta una relación homosexual entre hombres, quizás hayan advertido que no se trata de una historia de vampiros común y corriente. Es más, la palabra "vampiro" no aparece en ningún momento de la historia. El amor de Manor por Har es tan fuerte que abandona su tumba por las noches para ir a su encuentro y compartir con él un simulacro del acto amoroso.

En Carmilla, de Joseph Sheridan Le Fanu, en cambio, la hermosa vampira se escabulle en la habitación de la joven Laura y, sin su consentimiento, se alimenta de ella mientras duerme. El contraste es evidente: estamos frente al vampiro violador y asesino de la novela moderna.

Laura tiene diecinueve años y vive en un castillo ubicado en las colinas de Estiria (Austria) junto a su padre, el ama de llaves y la niñera que la crió. Una noche, mientras los cuatro pasean por los alrededores del castillo, un carruaje se vuelca junto a ellos y una autoritaria y elegante mujer le suplica al padre de Laura que cuide de Carmilla, su hija, mientras se recupera del accidente. Explica que debe realizar un viaje de vida o muerte y que volverá a buscar a la joven luego de tres meses. El padre de Laura acepta hacerse cargo de la muchacha y pronto ella y Laura se hacen íntimas amigas. El lector advertirá que entre ambas jóvenes comienza a forjarse una relación amorosa, tal como lo manifiesta la propia Laura:

[Carmilla] Suspiró, y me miró apasionadamente con sus hermosos ojos negros. En realidad, aquella joven me atraía de un modo inexplicable, pero al propio tiempo me inspiraba una indefinible repulsión. Sin embargo, pese a lo contradictorio de mis sentimientos, lo que predominaba era la atracción. Aquella joven desconocida -hasta cierto punto- me interesaba y me conquistaba. ¡Era tan hermosa y fascinante!


Laura se siente profundamente atraída por la hermosa vampira y Carmilla se aprovechará de sus sentimientos para alimentarse de ella. Noche tras noche, con cada violación, Laura se debilita poco a poco.

Mientras tanto, en la aldea se propaga el rumor de que un vampiro asola el lugar. La mujer de un pastor muere y una tarde Carmilla y Laura ven pasar el cortejo fúnebre de una muchacha. Carmilla reacciona y se enfurece. Al estar narrada en primera persona por el personaje de Laura, desconocemos los sentimientos de Carmilla al respecto. La escena del cortejo fúnebre quizás nos mostraría que la vampira no se siente a gusto con su condición y que ser una asesina la atormenta.

Sin embargo, cuando un vendedor de amuletos le ofrece limarle los dientes, la muchacha se enfurece:

—Mire, señorita —me dijo, mostrándome el estuche—, además de algunas actividades menos útiles, ( ... ) su amiga tiene los dientes más afilados que he visto en mi vida; largos, afilados, puntiagudos como una lanza, como un alfiler. Sí, los he visto perfectamente: son unos dientes peligrosos. Yo entiendo de estas cosas, y aquí estoy con mi lima, mi punzón y mis pinzas. Se los dejaré redondeados y bonitos. Si la señorita consiente en vez de dientes de pez tendrá una dentadura digna de su belleza. ¿Se ha enfadado la señorita? ¿He sido demasiado atrevido? ¿La he ofendido?

Carmilla, en efecto, le miraba con una expresión de odio. Se apartó de la ventana, acusándome:

-¿Y permites que ese charlatán me insulte de ese modo? ¿Dónde está tu padre? Quiero pedirle que lo eche del castillo. Mi padre hubiera ordenado que le apalearan, para quemarlo luego vivo.


Carmilla sufre un ataque de coléra y no permite que el vendedor de talismanes acabe con aquello que le permite alimentarse: sus colmillos. Mediante este acontecimiento el lector advierte lo evidente: Carmilla está lejos de ser el vampiro que busca la clemencia de los seres humanos.

Carmilla siempre elige víctimas mujeres. Meses antes de conocer a Laura, pasó un tiempo en la residencia del general Spieldorf y acabó con la vida de su sobrina, la señorita Reinfelt. Abatido, el general le narra al padre de Laura cómo la vampira sedujo a su desdichada sobrina:

Entretanto, la joven, a la cual la dama de más edad llamaba con el extraño nombre de Millarca, había entablado conversación con mi sobrina. Se presentó a sí misma diciendo que su madre era una antigua amiga mía, elogió el vestido que llevaba mi niña y alabó discretamente su belleza. La divirtió con sus agudas observaciones acerca de la gente que se apiñaba en el salón, y al poco rato charlaban como si se conocieran de toda la vida. Luego, la joven desconocida se quitó al antifaz: tenía un rostro bellísimo, de facciones tan agradables y seductoras que resultaba imposible escapar a su atractivo. Mi pobre sobrina quedó seducida al instante. También la desconocida parecía haber sido fascinada por mi sobrina.


Sin embargo, Carmilla ha elegido a la víctima equivocada: el general, furioso y sediento de venganza, será el que comande la expedición en busca de su tumba, para darle muerte al monstruo.

En Carmilla observamos varios tópicos populares en la literatura de vampiros: el tópico del cuadro antiguo que retrata al vampiro y que las personas atribuyen a un antepasado de gran parecido, el ambiente gótico, oscuro y lóbrego (en este caso, un castillo en una colina, un bosque y una aldea y un cementerio abandonados), y el contraste de esta oscuridad con el lujo y la vida y las costumbres de la aristocracia. De hecho, Carmilla es en realidad la condesa Mircalla de Karstein.

Pero, a pesar de todo, el tópico que se destaca por encima de todos es el de la seducción: Carmilla engatusa a sus víctimas con su belleza y las jóvenes, cautivadas con su encanto, le entregan su amor y con él, la vida.



EL AUTOR

Joseph Thomas Sheridan Le Fanu (28 de agosto de 1814 – 7 de febrero de 1873) nació en Dublín en el seno de una familia de alcurnia de procedencia hugonote. Fue un escritor irlandés de cuentos y novelas de misterio. Sus historias de fantasmas representan uno de los primeros ejemplos del género de horror en su forma moderna, en la cual, como en su relato Schalken el pintor, no siempre triunfa la virtud ni se ofrece una explicación sencilla de los fenómenos sobrenaturales.


Las intrigas de Le Fanu, de gran intensidad, están perfectamente construidas. Su especialidad consistía en la recreación de atmósferas y efectos más que en el mero susto, con frecuencia dentro de un formato de misterio. La lectura de novelas como Carmilla, influyó poderosamente en Bram Stoker para su Drácula.


Fuente: Wikipedia





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7 comentarios:

  1. Mer González dijo...:

    Esta novela está en mi lista de favoritas desde que tenía catorce años.

    :)

  1. -Maria- dijo...:

    Resulta que tenía esta novela entre mi colección de libros sin copyright y hasta que no lo has dicho no había caído en la cuenta ^_^U.
    Cuando lo lea (tardaré, pero lo haré), dejaré mi opinión ^_^

  1. Nimphie Knox dijo...:

    Hola, chicas, muchas gracias por pasarse y comentar :)

    María: es una historia muy cortita, más bien un cuento largo.

    ¡Besos!

  1. Anónimo dijo...:

    Me alegra que al fin exista un blog que reseña este tipo de Literatura desde una perspectiva tan respetuosa y bien documentada. Andaba haciendo falta.
    Visitaré este sitio más seguido y me suscribo a los feeds por correo.

    Lucas L.

  1. Lorena dijo...:

    Muchas gracias por hacer esta reseña, me ha interesado la tematica de este libro, definitivamente lo voy a leer

  1. Nimphie Knox dijo...:

    Muchas gracias, Lucas. Eso es exactamente lo que intento hacer. Por si te interesa, te aviso que tu suscripción me llegó, pero que todavía no la activaste abriendo el mail de confirmación. Un saludo y gracias por tu visita y tu interés.

    Lorena: ¡qué bueno! Es una historia corta y podés descargarla gratuita y legalmente de cualquier sitio, porque no tiene copyright. ¡Que la disfrutes!

  1. Lorena dijo...:

    Ya la lei, me gusto mucho como el autor describe las miradas apasionadas de Carmilla hacia Laura. Una muy buena historia, bastante recomendable.

 
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