Un poema homoerótico de William Shakespeare

martes, 25 de enero de 2011
Es sabido que la sexualidad de William Shakespeare ha sido muy cuestionada, sobre todo por el contenido de sus obras y por sus Sonetos, de los que dejo uno que encontré en Amores iguales (por lo que no me atrevo a dudar de la calidad de la traducción).


Fuente: de Villena, Luis Antonio (ed.) 2002. Amores iguales. Madrid : La esfera de los libros.


Es sin duda Shakespeare (acaso con Dante y Cervantes) el autor que más sostiene el valor y la solidez de un posible canon occidental en literatura. William Shakespeare, cuya vida es escasamente conocida, nació en Strattford-on-Avon en 1564 y allí murió (tras haber estrenado, triunfado y trabajado en los teatros de Londres) en 1616.
Pese a su enorme calidad, sus Sonetos (publicados por primera vez en 1609, pero escritos mayoritariamente en 1593 y 1597) pasaron no poco tiempo como parte de su obra lírica juvenil y menor, al lado de sus celebérrimos y grandes dramas. El conjunto de estos 154 sonetos (hoy mucho más valorados que antes) es, con todo, uno más de los enigmas de Shakespeare. Aunque la mayor parte de ellos tienen un claro contenido homófilo y el editor se los dedicó a Mr. W. H., el solo inspirador de los sonetos que siguen, unos dicen que Shakespeare escribió para un joven y noble señor, y otros más cercanamente que el poeta estuvo enamorado de ese noble, acaso William Herbert, futuro conde de Pembroke. Oscar Wilde, en su estupenda novelita/ensayo de 1889, El retrato de Mr. W. H., postula que el destinatario de los sonetos era un joven actor llamado William Hughes. Como fuere, estos sonetos son la cumbre lírica del período elisabetiano en Inglaterra.



XX

Pintado por Natura el rostro tienes
de mujer, dueño y dueña de mi amor;
y de mujer el corazón sensible
mas no mudable como el femenino;

tus ojos brillan más, son más leales
y doran los objetos que contemplas;
de hombre es tu hechura, y tu dominio roba
miradas de hombres y almas de mujeres.

Primero te creó mujer Natura
y, desvariando mientras te esculpía,
de ti me separó, decepcionándome,
agregándote lo que no me sirve.

Si es tu fin el placer de las mujeres,
mío sea tu amor, suyo tu goce.


Traducido por el argentino Manuel Mujica Láinez. Visor, Madrid, 1983.



Elegí este poema porque, de los tres que seleccionó el editor, es el único del que no se puede dudar que se trata de un soneto homoerótico. Los otros, como muchos de la antología, fueron tomados como homoeróticos (masculinos o femeninos) por la firma de su autor. Algunos ni siquiera hacen referencia a que el yo lírico sea masculino o femenino y porque el autor (la persona de carne y hueso) es hombre y el poema va dirigido a un hombre, se toma el poema como un poema homoerótico. No me convence este criterio. Considero que es mezclar el plano del autor con el plano de la persona real.

Lo que más me llamó la atención de este poema (por eso lo elegí, también) es la evidente diferenciación que el yo lírico hace del hombre y la mujer. El poeta define al corazón del receptor como "sensible como el de una mujer" pero no "mudable como el femenino". Con esto estaría haciendo una clara descripción de la mujer, definiéndola como caprichosa, cambiante. Y agrega: tus ojos brillan más, son más leales. Evidentemente, el yo lírico no tiene una muy buena imagen de las mujeres.

También me sorprendió cuando dice de ti me separó, decepcionándome,/agregándote lo que no me sirve. Yo interpreto (cada cual podrá interpretar lo que le parezca) que se refiere al falo, porque concluye hablando del placer. Y no puedo dejar de preguntarme ¿por qué el falo del receptor "no le sirve"?

¿Ustedes qué creen? ¿Cómo interpretan el poema?




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3 comentarios:

  1. Eco dijo...:

    No soy muy dada a leer poemas porque carezco de los conocimientos suficientes y no logro comprenderlos del todo, por lo que me es difícil disfrutarlos por completamente. Sin embargo, la lectura de este me fue fácil, entre por completo dentro de lo que aquellas estrofas querían decir...
    Con respecto a la interpretación, debo de reconocer que pensé lo mismo que tu. El desagrado hacia las mujeres y la referencia hacia el pene como algo innecesario.
    E intentando responder un poco a tu pregunta de por qué el falo al receptor no le sirve, diré que creo tiene que ver con la última estrofa. A él no le sirve que tenga pene, porque no busca placer de parte del susodicho, el receptor quiere su amor... en la última parte lo dice: "Si es tu fin el placer de las mujeres, mío sea tu amor, suyo tu goce."
    O sea, a las mujeres les es importante el que lo tenga, ya que ellas solamente buscarían placer pero para él, quien solo quiere su amor, es algo innecesario, porque lo que siente sería algo más profundo, algo que no necesitaría del sexo para ser poderoso...

    Bueno...lo siento si es un poco confuso de entender, intente hacerlo lo más legible posible pero si no lo logre... te pido perdón.
    Y de verdad, muchas gracias por el poema.

  1. Nimphie Knox dijo...:

    ¡Hola, Eco!
    Muchas gracias por pasarte y comentar. Para nada, te entendí perfectamente.
    Yo no había pensado en tu interpretación, más bien lo tomé como, sin querer, una expresión de machismo y cierto rechazo a la idea de la homosexualidad. O sea, de la consumación del acto sexual entre dos hombres.
    Desde el siglo XXI en el que nos encontramos, me resulta difícil creerle eso de "solo quiero tu amor, nada de sexo",jaja. Sí, ¡qué poco romántica soy! :)

  1. Ephaestion dijo...:

    Me has dado la sorpresa del día... No tenía idea de q Shakespeare hubiese escrito algo LGBT, yo me lo hacía tan hetero... XD

 
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