La noche es virgen, Jaime Bayly

sábado, 19 de febrero de 2011
Tenía muchas ganas de leer esta novela, pero nunca la encontré a la venta y tampoco en descarga. Hace dos semanas mi amigo Víctor me la trajo de Lima como pago por las clases de Gramática (alias Dramática) y fui muy feliz, aunque por la calidad del papel sospecho que es uno de esos libros truchos que menciona Bayly en El canalla sentimental, jeje.


Autor: Jaime Bayly
Título: La noche es virgen
Editorial: Anagrama, S.A. (Primera edición)
Año: 1997
Páginas: 189


Sinopsis contraportada:

Gabriel Barrios vive en Lima la horrible y se escapa de vez en cuando a Miami. Aunque sepa que tampoco allí se puede vivir, y que cada vez que viaja a aquella ciudad, después de una orgía de shopping y de comprar los calzoncillos Calvin Klein que no encuentra en su país, siempre quiere volver. Porque Gabriel es un amoral hijo maldito de la burguesía acomodada, el chico famoso de la tele, el único que en una de sus imprevisibles entrevistas se atrevió a llamar loco a un presidente de la república. Y también es bastante gay aunque no le sean indiferentes las chicas guapas, algo no muy fácil de llevar en la machista sociedad limeña. Pero hasta en Lima, cuando se es joven las noches son muy largas y muy excitantes, y están llenas del dulce humo de la marihuana y el fragor de la cocaína y el rock... Y es una noche de jueves, en el Cielo, que Gabriel conoce a Mariano, el líder de un grupo musical aún muy poco conocido que canta vestido con unos ajustados pantalones de cuero negro y se parece al Bono joven de la prehistoria de U2... Y a Gabriel se le ocurre que quizá no sea imposible ser gay y ser feliz y vivir en Lima...

Irónica e irreverente, escrita con un deslumbrante oído para todas las jergas y los idiomas de la calle, en un riquísimo, sorprendente, crepitante castellano que se constituye en auténtico protagonista de la novela, y situada por derecho propio junto a las mejores obras de una espléndida literatura contemporánea que va de Vargas Llosa a Bryce Echenique, La noche es virgen consagra definitivamente a Bayly como uno de los más atractivos narradores jóvenes de la
literatura hispanoamericana.




Un breve acercamiento a la novela



La noche es virgen es una novela que, más que tratar acerca de la homosexualidad, trata sobre el machismo que inevitablemente la acompaña allá adonde vaya. Estamos divididos en hombres y mujeres, y cada sexo define lo que es ser hombre y lo que es ser mujer. Los hombres se acuestan con las mujeres. Las mujeres seducen a los hombres. Gabriel Barrios, el protagonista de esta novela, se encuentra atrapado en Lima, una ciudad que, con sus actitudes y su efervescente narración en primera persona, califica como machista en extremo, deprimente y de segunda -o quizás tercera- categoría.

Gabriel Barrios no es nadie más que un alter ego de su autor, Jaime Bayly, un conductor de televisión perteneciente a la clase acomodada de Lima que odia su trabajo y que desea solo poder dedicarse a su pasión: escribir. Gabriel vive entre dos ciudades: Lima y Miami, y desde esta segunda escribe acerca de quien ha sido su último amante: Mariano.

Una pequeña curiosidad de esta novela es que los nombres propios y las palabras después de los puntos no están inicialadas (es decir, no hay mayúsculas). Por eso, cuando comenzamos a leer, nos encontramos con la siguiente frase: a mariano lo vi por primera vez en el cielo (p. 13). El Cielo no es más que un pub de miraflores donde van los chiquillos fumones a dárselas de rockeros (p. 16); sin embargo, este pequeño detalle, insignificante quizás, transforma a Mariano en algo sobrenatural, celestial, y eso es lo que provoca en el protagonista. Mariano, este cantante descarado y coqueto, lo vuelve loco.

Gabriel vive su homosexualidad en secreto y en algunas ocasiones ni siquiera se pone de acuerdo en cuanto a ella: a veces se define como gay, a veces se llama bisexual. Refiriéndose a las mujeres, nos dice:

estamos jodidos porque ellas nos tienen agarrados de los huevos (incluso a mí, que soy gay, pero que cuando veo a un hembrón pierdo la cabeza y me la quiero tirar sin condón).


Gabriel llama a las mujeres "hembras", y despectivamente "hembritas". Este gesto machista se repite a lo largo de toda la novela (en la cita anterior, obsérvese la masculinización al referirse a una mujer atractiva como "un hembrón"). Más que como objetos de amor o deseo, amigas o confidentes, las mujeres para Gabriel no son más que rivales. Son putas, putísimas, que él detesta porque o bien desean a Mariano o bien lo desean a él mismo:

las hembritas miraban a mariano putísimas, con el orgasmo contenido en los ojos, pero las muy ladinas se iban bien agarraditas de sus enamorados, porque aquello de más vale pájaro en mano (p. 26).


si supieran que soy gay y que jamás me acostaría con ninguna de ustedes, gorditas arrechas de colegio fiscal que se mojan pensando en ricky martin y escuchando su radio mar... (p. 140)


Más que amar a los hombres o a las mujeres, Gabriel ama la belleza tanto de unos como de otros. De la misma manera, detesta la fealdad y sus objetos de deseo están más ligados a la perfección del cuerpo que a la propia esencia del ser humano y sus cualidades más allá de lo físico:

...un gordo con cara brava de coquero. no es por ser canalla, pero qué feo eres, tío, deberías hacer una máscara con tu cara y venderla en halloween (p. 15).


feos a mi casa no entran, a menos, claro, que vengan a hacerme la limpieza (p. 126)


yo no puedo con las feas, querida, yo si un defecto no le perdono a una hembrita es que sea fea, agresivamente fea, porque a un chico, en fin, si es pingón le puedes perdonar, en un momento de gran arrechura, que sea feo... (p. 182)


Leyendo estas frases observamos que toda la historia gira alrededor del sexo. La homofobia de su ciudad natal le impide a Gabriel vivir su sexualidad libremente, y en estas condiciones solo puede conformarse con sexo.

por eso yo en lima ando con cuidado, camino por la sombra. entro discretamente nomás, más bien timidón, porque no quiero que algún energúmeno dispuesto a probar que soy cabro (y no tienes que probarlo, nene, soy gay pero tú no eres mi tipo, porque yo con feos-pasteleros-ignorantes no me meto)... (p. 71).


En esta ciudad donde ser homosexual es una condena, amar a un hombre es imposible. Y para soportar las carencias afectivas, el protagonista se aferra al sexo, la marihuana y la cocaína:

por un lado los chiquillos, por otro lado la coca. y no es por nada, pero ésas son mis dos perdiciones: las pingas jóvenes y duritas y los tiros de coca-purita-sin-cristales que me pone los dientes tiesos... (p. 67).


Una comparación tremenda: los hombres son como la cocaína. Sus dos perdiciones. Qué terrible debe ser para el protagonista, y para cualquier ser humano, sentir que amar lo arrastra a la perdición. Y Gabriel vive en el mismo mundo que nosotros. En este mundo, los hombres homosexuales no son más que hombres defectuosos, hombres que en realidad son mujeres, hombres afeminados, locas bravas. La ciudad le ha hecho creer que dos hombres no pueden amarse, que solo pueden tener sexo a escondidas, que el amor solo puede darse entre un hombre y una mujer; y si dos hombres están juntos, uno debe ser la mujer, la loca brava. Una escena que parodia este pensamiento machista tiene lugar cuando Mariano va al edificio donde vive Gabriel y este lo observa desde el balcón: el protagonista lo llama mi Romeo, cometiendo el error de heterosexualizar su relación.

Pronto me voy a ir de esta asquerosa ciudad donde no puedo ser como me da la gana de ser (p. 78).


Quizás la culpa la tenga la ciudad, o quizás no. Quizás Gabriel deba ser un poco más valiente para hacerse daño con algo que valga la pena: salir del armario y atreverse a amar. Por eso mismo, aunque él no se dé cuenta, no tiene motivos para reprocharle a Mariano que tampoco se atreva a amar y que tenga una relación con una de las hembritas que Gabriel tanto detesta.




EL AUTOR

Jaime Bayly Letts (Lima, 19 de febrero de 1965), es un escritor y presentador de televisión que ostenta doble nacionalidad, la peruana y la estadounidense. En su trayectoria televisiva que comienza en 1983, en especial como entrevistador de celebridades, caracterizándose por su estilo irreverente. Bayly se da a conocer como escritor desde 1994, publicando una serie de novelas de estilo hedonista y casi documental (con los que la crítica tiene una relación contradictoria) que se convirtieron en superventas. Jaime Bayly, además, destaca por sus comentarios y roces políticos.

Fuente: Wikipedia
Sitio web de Jaime Bayly




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8 comentarios:

  1. Fer dijo...:

    Uy, Nimphie, que raro... es la primera vez que leo una de tus reseñas y decido que jamás voy a leer el libro :S
    La reseña genial, como siempre, pero el narrador no me gustó nada... ¿Es toda la novela así de "asqueroso"? QUe creo que ese es un defecto que la gente piensa qu tienen todos los gays, que son así de superficiales... En fin, que no leí nada de Jaime Baily así que no puedo opinar mucho :/

  1. Nimphie Knox dijo...:

    Fer, ¡es la primera vez que me dicen eso, jaja! Bueno, es solo una reseña, no te dejes influenciar mucho por ella. Pero tengo que decirte que sí, que el narrador es discriminador y hasta racista con su propia gente (detesta Lima y ama Miami).

    Eso mismo es lo que quise exponer, no sé si habrá quedado muy claro: que el narrador-protagonista tiene metida en la cabeza la idea de que todos los gays son "locas" y eso le impide aceptar su homosexualidad.
    ¡Besos y gracias por comentar siempre!

  1. LectorAdicta dijo...:

    Hola... Jaimito es Peruano como yo, si bien sus libros pueden traer discrepancias ( ha mi no me gustan muchos de sus libros), es un triste reflejo de la sociedad capitalina peruana, que es sumamente racista, sin embargo algo bueno es que en Perú todos sabemos que Jaimito es gay y bi (todavía no se decide), pero igual sus programas tienen grandes índices de popularidad, el abiertamente dice que es una loca o coquetea frente de las cámaras con otros hombres, machista no es... por lo menos, no lo parce, todos sabemos que su productor es mujer, cuando el padre de un candidato a la presidencia dijo que todos los gay deberían desaparecer, el pidió públicamente que no votaran por el hijo, ya que para el era una cuestión de supervivencia, bueno Jaime Baily no es un activista ley que lucha por la igualdad, es un carismático canalla que aligera homofobia en mi país.

  1. Nimphie Knox dijo...:

    Hola, LectorAdicta

    Muchas gracias por tu comentario. El leve "problema" de esta novela (no encuentro otra palabra para calificarlo) es que, al tratarse el protagonista de un alter ego del autor y no conocer al Jaime Bayly como persona, no sabemos dónde termina Jaime Bayly y dónde comienza Gabriel Barrios, el protagonista de la historia. Todos nuestros personajes tienen algo de nosotros y confundir al personaje con el autor es un error tremendo. Gabriel Barrios, el narrador, es bastante machista, cosa que no significa que Jaime Bayly lo sea.
    Por otro lado, mucha gente me comentó acerca del machismo en Perú y creo que Bayly hace un gran trabajo al criticar esta doble moral de la sociedad, como lo hace en No se lo digas a nadie.
    Un saludo,
    Nimphie

  1. roberto_rospi dijo...:

    Me parece que Bayly es un buen escritor, pero pareciera que escribe en momentos de soledad o de ira, que no digo que sea malo pero que de alguna manera influencia lo que escribes. Me pregunto quien sera el rockero en la vida real, porque estoy seguro que es alguien de la vida real, tratandose de una novela de Bayly.

  1. Anónimo dijo...:

    Juan B.
    Y a que se refiere exactamente el autor con la frase La Noche es Virgen?

  1. Violeta dijo...:

    Coincido totalemte con Fer, aunque admito que bajé el libro de alguna página web, por curiosidad.
    Les dejo un artículo que me pareci+o interesante:
    http://www.taringa.net/posts/noticias/11893484/Biblioteca-revisitada.html

  1. Anónimo dijo...:

    Porfa puedes pasarme el libro(completo) que yo como tú, en algún momento,no lo encuentro por ningún lado.

 
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