China Montaña Zhang, Maureen F. McHugh

domingo, 1 de mayo de 2011
En un principio hice esta reseña pensando en Literatura FyR, un blog donde colaboro, pero me di cuenta de que no habría sido justo no contarles a ustedes, seguidorxs de Literatura LGBT lo genial que me pareció esta novela.

Estrictamente hablando, no es una novela de temática LGBT, pero su protagonista y narrador principal, un muchacho llamado Zhang, es homosexual y vive en un entorno terriblemente homofóbico. Si vamos a leer la novela teniendo la homosexualidad del protagonista como eje principal, nos vamos a encontrar con una historia que exhibe las persecusiones que han sufrido las personas LGBT a lo largo de toda la historia de la humanidad y de cómo este joven, Zhang, intenta sobrevivir en este mundo represor. Por eso decidí subir la reseña también a este blog; digamos que no está para nada "fuera de la temática".

Lamentablemente, esta novela está descatalogada en España, donde su primera y única edición es del año 2007, quince años después de su edición en Estados Unidos (1992). Yo la leí en mi eReader, pero vale decir que me encantaría tener el libro.


China Montaña Zhang
Maureen F. McHugh
Editorial: Libros del Atril
Colección: Ómicron
Traducción: Pedro Jorge Romero ISBN: 978-84-96515-35-6
Sinopsis:

Tras una violenta revolución, los Estados Unidos (como todo el planeta) se han convertido en un país satélite de la poderosa China comunista que dicta la ley y las costumbres de todo el mundo. Zhang es un joven homosexual de ascendencia chino-hispana que, pese a una orientación sexual ilícita en esa sociedad del futuro, intenta labrarse un porvenir.

El intento de Zhang le llevará de la hiperurbanizada sociedad estadounidense a una base en la Isla de Baffin en el Ártico, de ésta a la nueva Ciudad Imperial en la metrópolis China pasando por contactos con una comuna agrícola autosuficiente en Marte hasta lograr el retorno a Nueva York. La acumulación de las vidas sumamente realistas y complejas de los voladores de cometas, los solitarios colonos de Marte, los ilegales jugadores de estimulantes juegos sexuales en China y la novedosa y taoísta "ingeniería orgànica" en la que se especializa Zhang; configuran un mundo macroscópico narrado con una intensidad realmente microscópica y detallista, una de las más brillantes visiones de la moderna narrativa.

Una fascinante sociedad del futuro con bases sólidas en nuestro presente más actual.

Premios Locus 1992 (debut),
James Tiptree Jr 1992

Nominada Hugo y Nebula 1992



Nota: Como no tengo el libro en papel, intenté no colocar citas del texto. Lamento no poder citar la página de la única cita que coloqué. Supongo que debe andar entre la 130 y la 150.


Un breve acercamiento a la novela




Para la sociedad de la Unión Socialista de Estados de América (sí, leyeron bien), Zhong Shan Zhang es un CNA, un chino nacido en América, es decir, un americano de padres chinos. Sin embargo, su familia y Peter, su mejor amigo y examante, saben que esto no es así: la madre de Zhang es hispana y se llama Teresa Luis, y sus rasgos absolutamente chinos fueron implantados en él mediante la manipulación genética; un intento de sus padres de facilitarle el ascenso social (y económico, claro está) en la pirámide que tiene como vértice superior a los chinos nacidos en China. Nadie sospecha que Zhang (cuyo nombre hispano es Rafael) no tiene todos sus genes chinos. Ni siquiera el capataz Qiang, quien le ofrece a Zhang la oportunidad de obtener la ciudadanía china casándolo con su hija, cien por ciento pura sangre china. Paradójico, ¿no? ¿Quién no vio una película o una serie de TV a una parejita casándose solo para que uno obtuviera la ciudadanía estadounidense? Yo, que no soy muy fanática ni de la tele ni de las películas, vi tres: Queer as folk, Between love and goodbye y ¡cómo olvidar ese capítulo de Los Simpsons en el que Homero le pregunta a Selma si se quiere casar con Apu para que no lo deporten!

Convertida en una superpotencia mundial, China es el sueño de cualquiera y el sueño de todos, incluso el de Zhang, quien califica a los Estados Unidos como el culo del mundo. Sin embargo, aceptar conocer a San-xiang, la fea pero agradable hija del capataz Qiang, cambiará su vida por completo: no solo no se casará con ella, sino que, finalmente, tras meses de autosacrificio en la Isla de Baffin, tierra esquimal, donde las noches son eternas y los amaneceres son falsos, logrará obtener una plaza para estudiar en China.

China Montaña Zhang es una novela de ciencia ficción política que no relata revoluciones, ni guerras, ni se coloca (al menos no explícitamente; porque sus personajes sí lo hacen) del lado de ninguna posición política. China Montaña Zhang nos interpela directamente y donde más nos duele: nuestro afán acumulativo tanto de dinero como de objetos materiales. Zhang, luego de mucho esfuerzo, obtiene su título como ingeniero, pero cuando vuelve a Nueva York (su amada Nueva York) le ofrecen un empleo que le significará en un mes más del dinero que ganaba en un año cuando trabajaba para Qiang. Sin embargo, para obtener esos sesenta al año debe vivir aislado en un complejo en Arizona y reprimir su orientación sexoafectiva homosexual. Y luego de vivir en China, conocer la ostentación de sus edificios y vivir un romance con Haitao, su tutor en ingeniería, Zhang, a sus treinta y dos años, no cree que ese dinero sea un precio justo para su libertad, su bienestar y su felicidad.

Quizás por este motivo la novela no haya emergido de los pequeños círculos de la ciencia ficción; todo el conflicto, el crecimiento, las dudas y las inquietudes se encuentran en el interior de Zhang, a quien vemos crecer desde un simple ingeniero técnico bajo las órdenes de un chino de modales pseudomedievales hasta el notable ingeniero orgánico por el que se pelean dos empresas multinacionales. De la misma manera, observamos su crecimiento como ser humano. Los que esperen sangre, naves espaciales, explosiones, bombas nucleares e invasiones extraterrestres quedarán bastante decepcionados. De hecho, cualquiera que busque acción en esta novela se quedará con la sangre en el ojo. Sin embargo, los elementos de la ciencia ficción se filtran en la historia y se nos muestran comunes, como cosas de todos los días: la manipulación genética, las cirugías estéticas mediante virus y sin cuchillas, un par de pulmones que son reemplazados por un par de pulmones nuevos que van creciendo dentro del cuerpo, y, lo más importante: la conexión a los sistemas, que nunca se definen con exactitud y que pueden ser de varias naturalezas: activos (aquellos que introducen información en el sistema nervioso, ilegales en todo el mundo por provocar daños y ser adictivos; una versión abstracta de los psicodélicos comunes) y los pasivos, que solo envían información desde la persona al sistema y que se utilizan todos los días.

En China, existe un sistema activo llamado jianqiu, presabola, que es, nada más ni nada menos, que un juego sexual entre hombres gays: los jugadores se conectan con un contacto acoplado a sus muñecas y juegan una especie de billar con sus reglas específicas que finalizará cuando se acabe el tiempo pagado. El juego simplemente tiene como objetivo la excitación sexual... y sus consecuencias. Sin embargo, los sitios de jianqiu son doblemente ilegales porque no solo los sistemas activos están prohibidos: también lo está la homosexualidad, que es penada por la ley:

Le enviarán a la provincia de Xinjiang, a la Reforma por Medio del Trabajo. ¿Sabes que si te portas mal en un campo de trabajo, uno de los castigos es atarte los pulgares entre sí con un alambre? Aprietan bien el alambre. Corta la sangre. Tienes que comer el arroz del cuenco como si fueses un perro, sin emplear las manos. Y luego llega la gangrena y te cortan los pulgares. O quizá te mueras.

Haitao a Zhang


En este sentido, la novela es, aunque quizás nos parezca mentira, bastante actual. Si bien en algunos países el matrimonio gay ya es legal, la modificación de un par de líneas del anexo del artículo de una constitución no va a erradicar de un día para el otro (ni de un año a otro, ni en dos años, ni en tres, ni en cuatro...) los preceptos sociales vigentes desde hace siglos. Y en la China de China Montaña Zhang, como ocurre todos los días en el mundo actual, la única salida para evitar el escarnio y la tortura es el suicidio.

China Montaña Zhang, a pesar de ser una novela de ciencia ficción política, nos advierte acerca de los peligros de la ambición desmedida y de las traiciones personales que cometemos en nuestra contra para ascender en la famosa pirámide: "¿Crees que vale la pena...?". Y el personaje de Zhang, quien no se atrevió a decirle al padre de San-xiang que era gay y que no era completamente chino, supera todas las pruebas; rechaza la jugosa oferta de sus sueños y, libre de pudores, le confirma al vicepresidente Wang que ha sido objeto de una manipulación genética. En Nueva York podrá impartir clases, poner en marcha su propio negocio, tener amigos y, por qué no, una relación amorosa con un cariñoso muchacho apodado Invierno.

El mensaje de la novela es sencillo: los conflictos internos que nos acucian cuando debemos elegir entre lo que queremos hacer de nuestra vida y lo que el sistema capitalista en que vivimos nos obliga a hacer para sobrevivir y, de paso, mantenerlo a nuestra costa como el gran parásito que es; como estudiar una carrera que no nos apasiona pero que tiene una buena salida laboral; dejar o descuidar la escuela (o la universidad) para comenzar a trabajar; trabajar en un empleo que no nos gusta, que nos resulta extenuante y que nos impide realizarnos como personas, pero que nos da un buen sueldo; reprimir y/o esconder nuestra sexualidad como hace Zhang... En fin, todos esos sacrificios que hacemos para vivir un poco más cómodos, sin darnos cuenta de que nunca estaremos satisfechos ni cómodos porque, justamente, de eso se trata el capitalismo. La novela cuenta, a través de este muchacho, el logro del equilibrio, un equilibrio que se balancea en la cuerda floja, pero que dependerá de sus convicciones y su fortaleza.



LA AUTORA





Maureen F. McHugh (1959) es una escritora estadounidense de ciencia ficción y fantasía.
Su primera historia publicada apareció en la revista Isaac Asimov's Science Fiction en el año 1989. Desde entonces, ha escrito cuatro novelas y más de veinte historias cortas. Su primera novela, China Montaña Zhang, fue nominada para los premios Hugo y Nebula, y ganó el Premio James Triptree Jr. En el año 1996, McHugh ganó el Premio Hugo por su cuento "The Lincoln Train".

Traducido de Wikipedia



Facebook Twitter Tuenti Meneame Stumbleupon Favorites More

1 comentarios:

  1. Anónimo dijo...:

    me gusta el tema tengo que leerlo :d me gustaria cumplir el sueño de ser escrtioria con tematicas muy romanticas, tematicas lbgt ciertas que se adornan con hermosas palabras y puntos de vistas subjetivamente bellas y asi poder hacer saber a todos que lo importante es el sentimiento del amor y no las malas palabras que dicen... no me darian un consejo para ser una escritoria moderna, famosa y artistica?

 
Web Stats